sábado 6 de febrero de 2010

"Diabético Tipo 1 presente en la marcha en contra de los decretos de la Emergencia Social 2010"


Hoy, Sábado 6 de Febrero se adelantó la jornada en contra de los decretos de Emergencia Social y por supuesto Diabético Tipo 1 estuvo allí, agradezco por unirse a esta marcha a mis compañeros con diabetes, a mi familia, y a mis amigos sin diabetes que hacen suya esta causa y aceptaron mi invitación de unirse este día y así hacernos notar entre la multitud.

El video muestra la prueba de nuestra asistencia!!!!!!

Gracias amigos y sigamos exigiendo nuestro derecho a una atención digna y a un tratamiento seguro.

(Aparezco con una camiseta que dice "¡TENGO D1ABETES!" y el mensaje de nuestro cartel: "¡Soy diabético! Emergencia Social: Un atentado a nuestra vida")

Pueden encontrar más fotos en el grupo en facebook


VER TAMBIÉN:
> EMERGENCIA SOCIAL: Crónica de una muerte anunciada?


jueves 28 de enero de 2010

EMERGENCIA SOCIAL: Crónica de una muerte anunciada?


En un país donde la corrupción arrebata los impuestos del ciudadano y lo que "sobra" lo administran e invierten de la peor manera, donde vanamente incautan dinero del narcotráfico para guardarlo en bóvedas húmedas o gastarlo en las "necesidades" de unos pocos individuos con sueldos millonarios apelando a la "buena" labor que realizan a favor del pueblo colombiano, pero incapaces de donar un peso de su propio bolsillo para menguar el hambre de sus defendidos, no es de extrañar que cuando todas las irregularidades son públicas y todas las deudas sobrepasan sus gastos, se decreten sorpresivamente Emergencias Sociales que obligan al ciudadano a ser fiador del gobierno.

Ahora, con la actual Emergencia Social se pretende recaudar 2,2 billones de pesos para subsanar el déficit del Sistema General de Seguridad Social y que no sólo pondrá en riesgo nuestro bolsillo, sino nuestra salud, ya que sumado al mal servicio de las Entidades Prestadoras de Salud (EPS), además de nuestra contribución a este, tendremos que pagar por todos los medicamentos e insumos no incluídos en el POS, lo que significa para nosotras las personas con diabetes tipo 1 a pagar por la totalidad de nuestro tratamiento, lo que en un futuro por falta de recursos nos obligue a afiliarnos al régimen subsidiado, Sisbén (Sistema de identificación de potenciales beneficiarios de Programas Sociales) que al parecer por fortuna tendrá muchos beneficios.

Estos son los 15 decretos expedidos, que son tema de discusión en muchos sectores incluyendo profesionales de la salud, pacientes y expertos en temas económicos:


Decreto No. 073 de 2010

Decreto No. 074 de 2010

Decreto No. 075 de 2010

Decreto No. 126 de 2010

Decreto No. 127 de 2010

Decreto No. 128 de 2010

Decreto No. 129 de 2010

Decreto No. 130 de 2010

Decreto No. 131 de 2010

Decreto No. 132 de 2010

Decreto No. 133 de 2010

Decreto No. 134 de 2010

Decreto No. 135 de 2010

Decreto No. 4975 de 2009

Decreto No. 4976 de 2009


Luchemos por el derecho que tenemos a la vida y si es el caso a las calles saldremos para exigirlo....

sábado 23 de enero de 2010

HUMOR & Diabetes (Parte II)

"Si es posible, se debe hacer reír hasta a los muertos" - Leonardo Da Vinci -












Fuente: DIABETES HEALTH


VER TAMBIÉN:
> HUMOR & Diabetes (Parte I)

viernes 8 de enero de 2010

SUGAR DROP: La primera parte de Bitter Sweet Trilogy



¿Qué resulta de la combinación de un ascensor averiado, una hipoglucemia y un director de cine diabético tipo 1?

Pues una película de terror donde las peores pesadillas de un diabético tipo 1 se hacen realidad y esto es posible gracias (o no tanto jajaj) a
SUGAR DROP (bajón de azúcar), la primera parte de la Trilogía Agridulce (Bitter Sweet Trilogy) escrita y dirigida por Tom Craig.

Esta primera parte basa su historia en un hombre con una hipoglucemia severa debido a altas dosis de insulina, atrapado en un ascensor, sin glucagón, pastillas de glucosa, azúcar, o cualquier tipo de bebida azucarada, así que sin remedio alguno, al pasar los minutos la hipoglucemia va generando alucinaciones siniestras.

La segunda parte, tratará de un hombre que progresivamente esta perdiendo su vista, así que antes de quedar ciego decide destruir todo a su alrededor.

La tercera parte, se basara en la historia de Edwarda O 'Bara quien ha pasado los últimos 39 años en un coma diabético.

Sugar Drop ya fue estrenada en Derby, así que esperemos ver pronto esta trilogía que pretende por medio del terror, abrir los ojos de nosotros los diabéticos para reaccionar ante los peligros de esta "dulce" condición.

"Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia......"


sábado 2 de enero de 2010

JERINGAS vs BOMBA DE INSULINA

Un poco más de 6.000 inyecciones (más o menos 3 al día) y 12 pods de bomba de insulina (1 cada 3 días), es el promedio hasta hoy de 5 años y 7 meses con diabetes tipo 1. Además de unas 55.000 unidades de insulina, más de 15.000 glucometrías (más o menos 5 al día), unas 1.000 hipoglucemias (menor de 70), un sinnúmero de hiperglucemias (mayor de 200). Sin contar los estados de tristeza, las sonrisas por unas buenas glucemias, y por supuesto, lo que más me irrita, las miradas inquisidoras y gestos compasivos de la gente.

Desde mi primer día con diabetes tipo 1, el ritual ha sido siempre el mismo, cada mañana, casi a la misma hora en ayunas mido mi glucemia, saco la insulina de la nevera y la caliento un poquito entre mis manos, tomo una jeringa de la caja de BD, introduzco la jeringa en la insulina y extraigo las unidades necesarias, levanto mi camiseta, caliento un poco la zona de la aplicación, generalmente el abdomen y me administro la insulina, desayuno, y de ahí en delante todo depende de la actividad diaria y la comida que consuma para aplicar de nuevo insulina y tratar de mantener los niveles adecuados de glucemia, un poco más un poco menos hacen la diferencia entre sentirse bien o sentirse mal. Algo así como medir el aceite al carro, y echarle gasolina.

Y es que, luego de varios años, ya es un rutina cada inyección, porque como dice el refrán "la práctica hace al maestro", pero luego de varios años donde pensé que todo sería de la misma manera, interrumpí este sagrado ritual para experimentar un novedoso tratamiento, más cómodo y menos impactante para los espectadores de nosotros los insulinodependientes. Se trata de la bomba de insulina, en mi caso, la de Omnipod, la he llevado desde casi mes y medio, pero tristemente hoy me conecté al último pod (es el que va en la piel y suministra la insulina) que tengo en mi poder desde que me regalaron el Omnipod con un pack de 10 pods junto con 2 pods que trae la caja con el PDM (algo así como el control remoto). Cada pod trae consigo una jeringa y una aguja que se utilizan una sola vez para rellenar el pod con insulina, mínimo 85 y máximo 200 unidades, el PDM nos va dando las indicaciones paso a paso y cuando ya hemos "pegado" el pod a nuestro cuerpo gracias a un potente adhesivo, ya sea en el abdomen, brazos o piernas, este en cuestión de segundos luego de presionar en el PDM la opcion de Start o Comenzar, expulsa la aguja flexible en nuestro cuerpo y comienza la liberación de insulina según lo programado (en mi caso una basal 0,30 U/hr y un bolo de 1U por 20 gramos de carbohidrato, por ahora). En cada comida es necesario medir nuestra glucemia y contar los carbohidratos que vamos a consumir, para ingresarlos al PDM, este hace el cálculo según estos dos datos para determinar la cantidad de insulina necesaria en ese instante. El pod debemos cambiarlo cada 3 días.

En estas festividades la bomba de insulina (mi escarabajo, como decidí bautizarlo) me permitió tener una libertad (no libertinaje) que extrañaba de mi época prediabética, con una horario más flexible y una dieta menos estricta y la comodidad de administrar mis unidades sin las incómodas miradas de quienes aún nos miran como pobres seres extraños, además se redujeron las hipoglucemias.

Y pues la verdad, como todo es costumbre, me adapte fácil a este aparatico, pero esto no quiere decir que ahora odie las jeringas, aunque tampoco pueda decir que las extraño, igual en 3 días debo volver con este "antiguo" instrumento. Seguramente no será como aquel día en Septiembre del año 2004 cuando me atemorizé por ver una jeringa en mi abdomen, lo aprendido no se olvida, pero si extrañaré mi escarabajo las 4 veces diarias que debo inyectarme insulina, hasta que mi tenebrosa eps (seguro medico) me suministre los insumos para poder continuar con este tratamiento, así que por ahora seguiré perfeccionando el conteo de carbohidratos, un cálculo que el páncreas funcional de un individuo "normal" lo hace sin esfuerzo y que los diabéticos tratamos casi de imitar.

Sin duda, ambos instrumentos, sean jeringas o bombas de insulinas son eficaces, dependiendo de la disposición y manejo que tengamos sobre estos, la perfección se perdió el día que las células beta de nuestro páncreas fueron destruídas, pero continuemos realizando nuestro máximo esfuerzo por mantenernos en pie, mientras nos sorprenden así no sea con una cura, pero si con un páncreas artificial que lo haga todo...EUREKA!!!

VER TAMBIÉN:
JERINGAS: Un mal necesario?

Bombas infusoras de insulina