domingo, 12 de julio de 2009

"Niño diabético encuentra uno de los tiquetes dorados de Willy Wonka"



SINOPSIS


El Tiquete Dorado, es la única llave para poder entrar a la fábrica de chocolates de Willy Wonka, y se encuentra sólo en cinco barras de chocolate así que sólo cinco niños son los afortunados; la entrada incluye una visita guiada por el mismo Wonka, un suministro de chocolates de por vida y un gran premio sorpresa. Según el libro infantil de Roald Dahl adaptado por Tim Burton para la película "Charlie y la fábrica de chocolates" del 2005, entre los ganadores esta un niño gordo, una niña adicta a la goma de mascar, un niño aficionado a los videojuegos, una niña rica malcriada y un humilde niño de clase baja.

Pero como este blog trata sobre diabetes podemos jugar un poco con la imaginación y añadir un personaje más, un niño diabético (así que ahora son seis tiquetes). Ya en la fábrica, se podría pensar que mientras los demás niños disfrutan del paraiso, para el niño diabético es una pesadilla estar entre tanto dulce, pero como una de las condiciones de la visita guiada es algo así como "Ver y no tocar", nuestro niño puede estar a salvo. Durante el recorrido por la fábrica, el niño gordo, es el primero en romper la condición, bebiendo de un río de chocolate, y succionado por una tubería -un participante menos-; la niña de la goma de mascar no se resiste ante una nueva goma con sabor a una cena completa y convertida en un arándano grande de color azul; la niña rica al querer por mascota una de las ardillas de la fábrica que descartan las nueces malas fue lanzada al basurero; el niño aficionado a los videojuegos fue atraído por su ego para ser teletransportado como los chocolates a un televisor, pero termino siendo un diminuto niño; ya sin más competidores nos quedan los dos mejores niños, el humilde y el diabético.

El premio es ser el heredero de Willy Wonka y por lo tanto manejar la fábrica de chocolates, pero se supone que en la película el afortunado es Charlie, el niño humilde, ya que sólo uno sería el ganador, por su nobleza. Pero como esta es nuestra historia, ahora son dos niños, el humilde y el diabético, y Wonka no podrá rechazar a ninguno. Así que los tres, con mucha imaginación y talento podrán inventar los mejores chocolates del mundo y gracias al niño diabético, todos los niños con esta enfermedad disfrutarán de ricos chocolates Wonka, sin azúcar pero más deliciosos que los normales y sin alterar los niveles de azúcar, ya que consumiéndolos en cada comida suplirán las dosis de insulina, gracias a su fórmula mágica de "Inyecciones de insulina en forma de chocolate".

FIN

Cuando hables de diabetes, especifica el tipo

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