martes, 8 de septiembre de 2009

"5 cosas que no nos dicen sobre la diabetes"

Es indiscutible que la sorpresa no es agradable cuando nos dicen que somos diabéticos y debemos inyectarnos todos los días, y lo es menos cuando lo dicen en una habitación silenciosa y fría de una clínica. 

El día que me dieron de alta en el hospital, antes de salir de mi habitación, llegó una señora que se presento como psicóloga o diabétologa, no lo recuerdo muy bien, y con un gesto de amabilidad me pidió sentarme a su lado en el sofá como para hacer el diálogo más informal. Comenzó la charla con preguntas sobre mi vida personal enfocándose en mi rutina diaria, después de mis respuesta me dió algunas recomendaciones sobre lo que tenía que hacer de ahora en adelante, entre ellas, me dijo que no era recomendable estar sola, y que debía en lo posible comer en casa sin saltarme ninguna comida. Mirándola, con ojos atentos pero con la mente aislada pensando: "De que carajos me habla si ni siquiera sé qué put#*$ es lo que dicen que tengo". En lugar de darme una mano sólo logró dejarme más desorientada y triste, me hubiese despejado un poco todas las dudas que tenía, con tan sólo una corta clase sobre diabetes, pero suficiente para continuar con la tarea.

Cinco años después de ese momento, ya no me agobian las preguntas y la tristeza se esfumó, luego de investigar cada día en la internet pude dar respuesta y al mismo tiempo descubrí muchas otras que ni imaginaba y lo sigo haciendo porque la tarea nunca termina, pero también hay ciertas cosas que no mencionan en los textos médicos y menos en la consulta con el especialista, sólo nos damos cuenta de ello con la experiencia que nos da el ser diabéticos.

1. Aunque padezcamos una enfermedad, no estamos enfermos: Por que si bien, la diabetes es una enfermedad crónica, esto no nos impide desarrollarnos normalmente, es decir, no estamos incapacitados para realizar todas las actividades que queramos. A mi me aconsejaban no escalar o bucear, por miedo a una hipoglicemia, pero me hubiese gustado escuchar "PUEDES hacer todo lo que quieras pero tomando las medidas necesarias".  

2. Dejar los malos hábitos: Las consecuencias que provocan en nuestro organismo los malos hábitos como el tabaco, las drogas o el alcohol no preocupan a quienes los adoptan en su estilo de vida. Y esto me ocurría a mí, las rumbas con mis amigos eran, en mi caso personal, sin mucho alcohol, pero si con muchos cigarrillos, me encantaba fumar Lucky Strike, pero pasé por Marlboro, Kool, y hasta Piel Roja, y los disfrute por casi 12 años, hasta que mi conciencia reinó sobre mi ansiedad y logré dejarlo sin terapias, solo con mi voluntad, en la navidad del 2007 (espero no haya sido demasiado tarde). Si no fuera por mi diabetes seguro aún continuaría fumando, arriesgando mi salud.

3. Aprender a cocinar: La cocina no era mi parte favorita de la casa, así que mi experiencia en este espacio se limitaba a preparar unos simples huevos, pero cuando se tiene diabetes, la comida es un elemento esencial en nuestro tratamiento, así que alimentarse bien se convierte en una prioridad, y mucho mejor si lo puede hacer uno mismo. Como la practica hace al maestro, equivocarse -eso en la cocina significa quemar las ollas o combinar mal los alimentos- es el mejor camino para descubrir el lenguaje culinario y aunque no soy una experta ahora puedo disfrutar no sólo de unos simples huevos sino de unos ricos huevos, con cebolla, pimentón y perejil, entre muchas combinaciones más que antes no me atrevía a hacer y que ahora comparto en familia.  

4. Conocer nuevos amigos: Debo confesar que después de mi diagnostico descubrí quienes eran mis verdaderos amigos (ellos saben quienes son) y aunque mi lista telefónica se redujo a unos pocos, gracias a la tecnología he podido conectarme con gente muy especial que comprende mis sentimientos porque también pasan por la misma situación, así que gracias a quienes han estado, están y estarán conmigo!!! 

5. Cambia la perspectiva de nuestra vida: Muchas personas despiertan en la mañana, y dan por sentado que siempre será así, pero muchos diabéticos tememos a una hipoglicemia nocturna sin previo aviso y no despertar como lo teníamos previsto. Por esta y muchas razones, sin ser pesimista acerca del mañana valoro cada minuto de vida y cada día doy gracias por tener la oportunidad de decir "buenos días". 

Ahora que lo pienso, es imposible que ese día en la clínica me hubiesen dicho todo lo que necesitaba, sería ilógico, porque así como al nacer no nos dan un instructivo acerca de la vida, así es con la diabetes, es un nuevo nacimiento que debes ir descubriendo por ti mismo hasta encontrar la forma de controlarlo! 

Cuando hables de diabetes, especifica el tipo

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