sábado, 24 de diciembre de 2011

Querido Niño Dios: ¿Podrías curarlos?



¿Recuerdas hace unos años cuando te pedía ser “normal”?, pues este año no te voy a pedir serlo, ya no me afana, he aprendido a aceptarme y quererme con mi diabetes, así que no me avergüenza ser la única que cuenta carbohidratos en la mesa. Tampoco voy a pedirte como el año pasado un páncreas artificial, déjalo para aquellos que en realidad lo necesitan, yo por ahora seguiré usando las jeringas, mientras pueda introducir insulina en mi cuerpo no me importa si tengo que inyectarme 6 veces al día, mientras sea efectivo te doy gracias por tener a la mano esta herramienta.

Aunque este año no me porté muy bien y caí en muchas tentaciones, voy a pedirte algo muy especial y espero puedas conseguirlo, tan sólo te pido para este año la cura, pero te preguntarás: ¿Si no te pido ser “normal” por qué te pido una cura? Porque que no es para mí, ni para mis amiguitos diabéticos, es para el resto, para aquellos que se creen “normales”, te pido una cura para su ignorancia, la de aquellos que nos miran raro, que nos tienen lastima, para quienes creen que somos desgraciados, para aquellos que nos discriminan, para quienes sólo nos ven como un negocio, una cura para quienes escuchan diabetes y lo asocian con discapacidad y pocos años de vida.


Sé que es un pedido bastante complicado el que te pido, y sé que Papá Noel necesitará muchos trineos para cargarlos, pero sería un regalo bastante valioso para ellos y te agradecería si viniera con garantía de por vida.

Creo que con eso, a todos los diabéticos nos sorprenderías.

Salud y felicidad a todos!!!      

VER TAMBIÉN:

Cuando hables de diabetes, especifica el tipo

Carelibro

Reconocimiento

Reconocimiento

Pajareando

Dulce Mundo

Certificado